Trabajando en el sector de los estudiantes universitarios en los a˝os 60░, hemos descubierto la existencia del ôextranjeroö Era un portador de cultura y fŔ religiosa distinta a la nuestra. Nos hemos interrogado. Abrimos un lugar de encuentro llamado Centro Ecumenico San Martino situado en Via del Verzaro y hemos empezado un trabajo  sistematico cada lunes en la tarde y en la noche, Desde esa epoca esta iniciativa sigue y es un lugar de referencia que entre otros sirve tambien a la  Di˛cesis para iniciativas ecumenicas y religiosas. En el Centro se desarrollan ciclicamente ôlecturas biblicasö, puesta al dia de temas ecumenicos, conferencias , profundizar los temas en sesiones de estudio. Los Ovispos que durante este tiempo se sucedieron nos han sostenido y estimulados nuestras iniciativas.

E los a˝os 70░ (1974) cambio notablemene la poblaci˛n de los extranjeros presentes en la ciudad. Y se manifestaron con gran frecuencia exigencias de caracter social. De parte de los mismos estudiantes implicados en el trabajo ecumenico exprimieron el deseo de una respuesta mÓs apropiada a las necesidades fundamentales  de asistencia y acogida. De tal petici˛n nacio el Centro de Acogida para los Jovenes en la Via Bontempi.

Hemos pedido al Obispo de ese tiempo, llamado mons. Ferdinando Lambruschini, que nos prest˛ gratutitamente un edificio grande situado en el centro historico de la ciudad de propiedad de la Opera Pia Paoletti. Con los trabajos de restauraci˛n que nunca se han interrumpido,  estos a˝os, nos ha hecho posible hospedar jovenes de diferente naciones y clase social, estudiantes, turistas, emigrantes en una mezcla, frecuentemente feliz, a veces (raramente) conflictiva, siempre empe˝ados  en crecer  juntos a traves de la convivencia, aunque si es provisional y el diÓlogo.

Nosotros pensamos que las dos iniciativas, que ya tienen experiencia de varios decenios, responde a una vocaci˛n ôecumenicaö, la primera en sentido propio y especifico, y la segunda en sentido figurado, de un ecumenismo de base mirado sobre todo para hacer caer los muros de la incomprensi˛n y del prejuicio.Publicamos tambien una revista trimestral llamada ôUna CittÓ per il Dialogoö (Una Ciudad para el DiÓlogo); esta revista, nacida como un simple papel ciclostilado, quiere contar alguna cosa de lo que pensamos y hacemos por las personas que nos han conocido de cerca y despues han cogido el propio camino, a los amigos y colaboradores , a los benefactores y a todos aquellos que son interesados a los temas de la unidad de los cristianos del conocimiento, comprensi˛n, diÓlogo y respecto recýproco entre las religiones y la paz entre los hombres y los pueblos.